
Sabes que si llamas una vez a la puerta no te abriré, el orgullo puede conmigo, pero tanto tú como yo sabemos que si lo haces dos veces, en media fracción de segundo estaré con todas mis puertas abiertas para tí.
Sabes,también, que me encantan las rosas rojas, y más si son para las reconciliaciones , y que si después de llamar dos veces te veo con un ramo de los grandes, además de tener todas mis puertas para ti, también tendrás pleno derecho sobre mi cuerpo en los siguientes treinta días y cuarenta noches.
Pero,sobre todo,sabes, que si vienes acompañado de una caja de bombones de chocolate , variados , como la variedad de colores que tienen tus ojos según el momento del día en el que los mires, además de abrirte mis puertas y dejarte como dueño de mi cuerpo , sabes , que muy a mi pesar , volveré a caer , de nuevo, en tus encantos.
Y sí aún sigues con ganas de venir, aquí estaremos nosotras , mi inocencia -convencida de que esta vez será diferente- y yo, - convencida de que no tengo remedio - , esperándote , concientes del error que vamos a cometer.
Pero también tengo que decirte, que estoy dispuesta a equivocarme las veces que tu quieras que yo lo haga.
No tengo remedio
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminarMenos mal que está todo aclarado ya ...
ResponderEliminar;)